Hola, soy Majo, creadora de BÁLTICO. El ámbar me llegó a través de mi hijo Juan, quien llevó un collarcito durante su proceso de dentición. En nuestra experiencia, ese sencillo objeto representó acompañamiento, alivio y conexión. En bebés, muchos emplean ámbar para aliviar cólicos; nosotros lo usamos desde los 6 meses y siempre cuidando que se retire al dormir.

Antes de ese momento, trabajé con piedras naturales, fascinada por su belleza y su historia. La maternidad me devolvió ese viejo llamado. Así nació BÁLTICO, como un impulso vital, sos que nos permiten reinventarnos una vez más.

 

Trabajo con ámbar báltico certificado, traído desde Lituania, y con piedras naturales seleccionadas una por una. Cada pieza es hilvanada, creando un amuleto: una forma de acompañar los procesos y de recordarnos lo esencial.

Acá no hay prisa, cada pieza se crea desde procesos conscientes.

Báltico es un recordatorio de aquello que importa, un objeto con intención.